La técnica del croma, o bluescreen, permite insertar cualquier imagen de fondo en una toma. Los fondos verdes y azules son más utilizados porque son los que más claramente difieren en el tono de la mayoría de los colores de la piel humana. Fue inventado en la década de 1930 en RKO Radio Pictures, aunque su desarrollo se le atribuye a Larry Butler, quien ganó un premio Oscar en 1940 por los efectos especiales de El ladrón de Bagdad.

Pero fue Petro Vlahos, un ingeniero nacido en Nuevo México, quien perfeccionó el proceso introduciendo el control de movimiento de cámaras durante el proceso. Vlahos empleó este sistema en la filmación de Ben-Hur (1959) durante las carreras de cuádrigas, así como en Mary Poppins (1964) para generar, entre otras secuencias, la ilusión de que el actor Dick Van Dyke bailaba con pingüinos animados. Esta tecnología se generalizó desde la segunda mitad del siglo XX y abrió la puerta a superproducciones como Star Wars, El señor de los anillos, Avatar o La vida de Pi. Sin la ayuda del croma, los hombres del tiempo no podrían dar el parte meteorológico en las pantallas imaginarias que estamos acostumbrados a ver en la televisión.
Vlahos fue galardonado en 1964 con un Premio de la Academia por su refinamiento del sistema. Con su hijo Paul,  fundó la Ultimatte Corporación en 1976, mejorando la técnica y posibilitando su aplicación en los programas informáticos, como Apple Final Cut Pro, Pinnacle Studio y Adobe After Effects. En el mundo digital, el verde se ha convertido en el color favorito porque las cámaras digitales retienen más detalle en el canal verde, y requieren menos luz que el azul; recibe el nombre de chroma key.