Este delicioso y evocador cortometraje de François Truffaut no tiene ningún efecto especial, como los que acostumbramos a linkar en esta web para comprobar cuánto le debe el cine actual a nuestro querido cineasta Segundo de Chomón; pero cuenta una historia llena de magia: la del candor, la curiosidad y los primeros deseos juveniles.

        Se titula Les mistons (los mocosos), en alusión a un grupo de traviesos muchachos que espían a la hermosa y grácil Bernardette, pues viven presos del amor y de los celos púberes. Es de 1957, y está llena de travelines, esa viajera técnica cinematográfica que comenzó llamándose carrello. El mago Chomón fue uno de los primeros en utilizarlo, si no su inventor.