Los "opening credits" nos avanzan los nombres de los más directos responsables de la película que vamos a ver; y además nos orientan sobre el tono y la estética que el film nos va a ofrecer. A veces se convierten en pequeñas joyas animadas.

        Le petit Nicolas, de Lauren Tirart.

        La novia cadáver, de Tim Burton.

        Coraline, de Henry Shelik.

        Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, de Brad Siberling.