Fue el norteamericano Charley Bowers (1889-1946) un ingenioso animador, dibujante, actor de cine cómico especializado en los llamados slapsticks (gags basados en tortazos y caídas, 'torta y bastón'); y además un pionero en la mezcla de la animación con la imagen real. Colaboró con el director Harold Muller. Algunas de sus pelis recuerdan a las de Segundo de Chomón: El teatro eléctrico de Bob, La guerra y el sueño de Momi.

        El polifacético Charles R. Bowers, que comenzó trabajando de funambulista en el circo y con una vida rocambolesca, es uno de los olvidados de los comienzos del cine. Aunque no tenía un carisma como Chaplin o Keaton, en Francia se conocía a su personaje como Briloco (que imagina inventos imposibles para resolver situaciones cotidianas), y sus pelis tienen un toque surrealista y un humor absurdo. Pasó los últimos años de su vida realizando ilustraciones para libros infantiles y realizando tiras cómicas para un periódico. Rafael Alberti le dedicó un poema en su libro Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos; en realidad todos los versos del poemario son un homenaje a los actores cómicos del cine mudo.