Dziga Vertov dirigió en 1929 la magnífica película documental El hombre de la cámara, donde muestra la vida urbana en varias ciudades soviéticas a lo largo de un día. Del frenético montaje es responsable su esposa Elizaveta Svilova.

Ambos inventan, implementan o desarrollan una gran gama de técnicas cinematográficas, como la doble exposición, el movimiento rápido, la cámara lenta, los cuadros congelados, los cortes de salto, las pantallas divididas, los ángulos holandeses, los primeros planos extremos, los disparos de seguimiento , metraje reproducido al revés, animaciones de stop motion y visuales autorreflexivos.