{"id":9568,"date":"2025-06-13T09:50:47","date_gmt":"2025-06-13T07:50:47","guid":{"rendered":"https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/?p=9568"},"modified":"2026-04-19T11:53:37","modified_gmt":"2026-04-19T09:53:37","slug":"sobre-sirat-y-los-recursos-narrativos-en-el-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/?p=9568","title":{"rendered":"SOBRE &#8216;SIR\u00c2T&#8217; Y LOS RECURSOS NARRATIVOS EN EL CINE"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CARTEL-DE-SIRAT.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"716\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CARTEL-DE-SIRAT-716x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9569\" style=\"width:195px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CARTEL-DE-SIRAT-716x1024.jpg 716w, https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CARTEL-DE-SIRAT-210x300.jpg 210w, https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CARTEL-DE-SIRAT-768x1098.jpg 768w, https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CARTEL-DE-SIRAT-1074x1536.jpg 1074w, https:\/\/travelindechomon.catedu.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CARTEL-DE-SIRAT.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Le\u00ed y escuch\u00e9 los encendidos elogios que algunos doctos cr\u00edticos de cine, como Carlos Boyero y Luis Oca\u00f1a, hicieron de <strong><em>Sir\u00e2t<\/em><\/strong>, la \u00faltima pel\u00edcula de Oliver Laxe, tras <strong><em>Mimosas<\/em><\/strong> y <strong><em>O que arde<\/em><\/strong>. Ya ven\u00eda avalada por el Premio del Jurado en el Festival de Cannes, ex aequo con otro filme. Ten\u00eda muchas ganas de ver c\u00f3mo el atractivo, magn\u00e9tico director gallego hab\u00eda plasmado en la pantalla los impresionantes farallones de la Rambla de Barrachina, en la carretera que sale de Teruel hacia Cuenca. As\u00ed es que el 6 de junio me fui raudo al Cine Maravillas, a la primera sesi\u00f3n del d\u00eda del estreno en salas comerciales. Adem\u00e1s, la presentaron Jos\u00e9 Antonio Maco, Estefan\u00eda Centeno y Jes\u00fas Garc\u00e9s, responsables de la Film Commission aragonesa, que hab\u00edan tenido ya ocasi\u00f3n de verla en la proyecci\u00f3n de Cannes.<\/p>\n<p>La verdad es que la pel\u00edcula te provoca un fuerte impacto, lo que cuenta no te deja indiferente; aunque no es plato para todos los gustos&#8230; Las im\u00e1genes poseen una gran fuerza visual, enfatizada por la casi constante m\u00fasica electr\u00f3nica. Por su tema y su desarrollo podr\u00eda enmarcarse este filme dentro de lo que el estudioso del cine Andr\u00e9 Bazin denomin\u00f3 \u2018el cine de la crueldad\u2019, un estilo cinematogr\u00e1fico que pretende remover las emociones del espectador mediante escenas impactantes, con situaciones extremas que revelan el verdadero comportamiento del ser humano. Y la m\u00fasica <em>techno<\/em>, que es la mitad del filme, contribuye a crear un relato como de trance; se te incrustan enseguida esos latidos acelerados de los altavoces gigantes e hipn\u00f3ticos, esas fuertes palpitaciones on\u00edricas que ya no te dejan en casi toda la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Por su estructura de <em>road movie<\/em> y su tem\u00e1tica apocal\u00edptica -el <em>sir\u00e2t<\/em> del t\u00edtulo remite a un simb\u00f3lico puente o sendero que conecta el infierno con el para\u00edso, seg\u00fan el Islam-,\u00a0 el filme nos regala con algunos gui\u00f1os cin\u00e9filos reconocibles: <strong><em>Mad Max<\/em><\/strong>, c\u00f3mo no, la escalofriante <strong><em>The Road<\/em><\/strong> y la m\u00e1s reciente <em><strong>Civil War<\/strong> (<\/em>es terror\u00edfica,\u00a0 estremecedora, es EEUU cualquier d\u00eda de estos si las cosas no se encarrilan). Tambi\u00e9n es f\u00e1cil relacionarla con el cl\u00e1sico <strong><em>Centauros del desierto<\/em><\/strong>, de John Ford, con<em><strong> Fitzcarraldo<\/strong>, <\/em>de Herzog, con <strong><em>La aventura<\/em><\/strong>, de Antonioni, e incluso con los planos iniciales de <strong><em>Carretera perdida<\/em><\/strong>, de David Lynch. Cuando el padre, tras un tr\u00e1gico suceso, se interna en el desierto y acaba perdido y postrado en el suelo, en medio de una tormenta de arena, no es dif\u00edcil recordar una secuencia crucial de <strong><em>Dersu Uzala <\/em><\/strong>(<em>El cazador<\/em>), de Akira Kurosawa.\u00a0Hasta a veces la peli tiene \u00ednfulas tarkovskianas, sobre todo por la duraci\u00f3n de algunos planos\u2026<\/p>\n<p>Pero seg\u00fan mi humilde parecer, se le podr\u00eda haber sacado mucho m\u00e1s partido al guion, que cuenta esa historia de Luis, un padre que busca a su hija entre fiestas masivas en el campo, llamadas <em>raves<\/em>; que viaja en una furgoneta, acompa\u00f1ado por su hijo peque\u00f1o, Esteban. Empieza muy bien, te atrapa, pero hacia la mitad del filme, la b\u00fasqueda de la joven desaparecida deja de ser un <em>planting<\/em> de arranque (una plantaci\u00f3n o siembra en el relato, que act\u00fae de motor narrativo); te crea unas expectativas que al final no se satisfacen, no se recoge lo sembrado, no hay un <em>payoff<\/em> (un pago, una recompensa, un resultado). Y la chica, en fuera de campo, se acaba convirtiendo en un <em>macguffin <\/em>(una excusa narrativa para desviar la atenci\u00f3n del espectador y contarle mientras tanto otras cosas); y a la mitad del metraje ya nos hemos olvidado de ella. Una noticia de la joven, bien a trav\u00e9s de alg\u00fan objeto o de un recuerdo de alguien, le hubiera dado mayor riqueza dram\u00e1tica. Hay una escena casi al final a la que se le podr\u00eda haber sacado m\u00e1s partido: cuando se encuentran con un joven pastor de cabras de tez oscura que no quiere saber nada con los protagonistas. Tambi\u00e9n se echa de menos alg\u00fan <em>flashback<\/em> o alg\u00fan di\u00e1logo que expliquen las motivaciones de los personajes, sus conflictos internos; algo que te empuje a inmiscuirte en el relato que se cuenta, a identificarte con los personajes centrales, a sentir una m\u00ednima empat\u00eda hacia ellos. Nos imaginamos, por las extremidades amputadas de dos de los <em>raveros<\/em>, que tienen heridas de guerra y de vida, pero del padre y del hijo no tenemos ning\u00fan dato salvo las fotocopias de un retrato de la joven desaparecida que reparten a la gente, de ellos no sabemos <em>rien de rien<\/em>&#8230;<\/p>\n<p>Hay demasiadas elipsis sobre el pasado del padre y de su joven hijo, nada se aclara de las motivaciones de la muchacha para no dar noticias de su paradero a la familia, nada se dice de la madre; y esa escasez de informaci\u00f3n te impide meterte en la piel de ning\u00fan personaje de la pel\u00edcula. Casi acaban siendo m\u00e1s interesantes los <em>raveros<\/em> a los que siguen el padre y el hijo para que los conduzcan a una fiesta musical que, seg\u00fan dicen algunos, se va a celebrar en Marruecos, y all\u00ed podr\u00eda estar la joven. Es significativa la camiseta de uno de los fiesteros<em>,<\/em> que lleva estampada una imagen de las dos hermanas gemelas del filme <strong><em>Freaks <\/em><\/strong>(<em>La parada de los monstruos<\/em>), de Tod Browning, lo que impl\u00edcitamente lo asociamos con las minusval\u00edas de dos personajes: uno es manco y al otro le falta un pie. Los <em>raveros<\/em> son gente alternativa, automarginada de la sociedad, son libres, son <em>frikis<\/em> de la vida.<\/p>\n<p>Pero me quedo con algunos momentos que me han parecido m\u00e1gicos: el dibujo de luz una noche en los farallones majestuosos e hipn\u00f3ticos de la Rambla de Barrachina, su m\u00e1gico trazo luminoso que dibuja una escalera al cielo; el mu\u00f1\u00f3n con gafas de sol de uno de los fiesteros cantando \u2018El desertor\u2019, de Boris Vian, y la sonrisa fugaz del ni\u00f1o Esteban al observar un improvisado gui\u00f1ol; la escena del perrillo poni\u00e9ndose muy enfermo porque acaba de comerse una mierda humana; el plano de Sergi L\u00f3pez en la tormenta de arena; el baile, como de trance cat\u00e1rtico, de los <em>raveros<\/em> evocando a los derviches gir\u00f3vagos de Turqu\u00eda; y la m\u00fasica de los cr\u00e9ditos finales que parece salida de los sintetizadores setenteros del compositor Jean Michel Jarre.<\/p>\n<p>El final te deja un poco&#8230; \u00a1pof! A ver si lo que Oliver Laxe quer\u00eda sugerir era otra cosa, si su intenci\u00f3n era m\u00e1s profunda, y yo no me he enterado de la misa la mitad, porque profundidad he visto poca, me ha parecido algo plana y pretenciosa, sobre todo en la \u00faltima parte. A lo mejor es que me desazona ese final desesperanzador, nihilista, sin <em>payoff<\/em>, pues m\u00e1s all\u00e1 del cerro pedregoso al que ascienden los tres personajes supervivientes y el perro de los <em>raveros<\/em> despu\u00e9s de sortear las imprevisibles minas explosivas, m\u00e1s all\u00e1 solo hay m\u00e1s desierto, y seguramente m\u00e1s campos de minas\u2026 De la <em>rave<\/em> del inicio en un aislado, profundo y acogedor barranco de color encarnado, el director nos transporta por un puente metaf\u00edsico hasta la cresta agreste de una colina, rodeados de una inmensa llanura de arena ocre&#8230;\u00a0 De la monta\u00f1a al llano, en un viaje sin fin que lleva en un vag\u00f3n de tren a los pocos personajes que quedan con vida&#8230;<\/p>\n<p>Lo que me ha parecido muy extra\u00f1o es que en los cr\u00e9ditos finales no se nombre la Rambla de Barrachina, donde se rod\u00f3 buena parte del filme. Solo se menciona que fue rodada en Teruel, Zaragoza y Marruecos. <strong>Gonzalo Mont\u00f3n Mu\u00f1oz.<\/strong><\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>En este v\u00eddeo se explican con ejemplos algunos recursos narrativos (entre ellos, la elipsis, el <em>planting <\/em>y el <em>payoff<\/em>) que conviene conocer para disfrutar m\u00e1s de las pel\u00edculas. Tambi\u00e9n puedes encontrar informaci\u00f3n sobre ellos en el blog: <a href=\"https:\/\/cuadernotravelinchomon.blogspot.com\/p\/vocabulweb.html\"><em>Cuaderno de rodaje<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\"><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"450\" height=\"235\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/2sj8gecwe7E?si=qtFa_XGLDWlroJJH\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le\u00ed y escuch\u00e9 los encendidos elogios que algunos doctos cr\u00edticos de cine, como Carlos Boyero y Luis Oca\u00f1a, hicieron de Sir\u00e2t, la \u00faltima pel\u00edcula de Oliver Laxe, tras Mimosas y O que arde. 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